Resistencia a la corrosión salina
Nuestros intercambiadores de tubo y coraza están fabricados con aleación de níquel-aluminio, un material que soporta hasta un 40% más la corrosión por agua de mar que el acero inoxidable 316L. Esto se traduce en menos paradas por mantenimiento y una vida útil más larga en sistemas de enfriamiento costeros y offshore.
Simulación CFD validada con datos reales
Cada diseño se respalda con simulaciones numéricas de dinámica de fluidos computacional calibradas con pruebas de laboratorio. No trabajamos con modelos genéricos: ajustamos la geometría de deflectores y el espaciado de tubos para minimizar pérdidas de carga y maximizar la transferencia de calor en su aplicación específica.
Experiencia en condiciones extremas
Hemos desarrollado intercambiadores para plantas desalinizadoras, sistemas de refrigeración de motores marinos y plataformas petroleras en el Golfo de México y el Mar Rojo. Cada proyecto considera la salinidad, temperatura y caudal real del sitio, no un promedio de catálogo.
Ingeniería a medida, no productos estándar
No ofrecemos catálogos fijos. Analizamos sus condiciones de operación —caudal, temperatura de entrada, presión disponible— y diseñamos el intercambiador con el número de tubos, diámetro y arreglo óptimos. El resultado es un equipo que se adapta a su sistema, no al revés.